Otro Día de las Madres sin ti

Un blog especial para quienes vivimos un duelo hoy


Éste es mi tercer Día de las Madres sin esa mamá tan especial para celebrar. No ha sido nada fácil y, tristemente, el dolor no se va sin importar cuántos años pasen, especialmente en fechas tan difíciles como lo es el día de hoy. Por eso, hoy vengo a compartir mi experiencia contigo, porque aunque no soy tanatóloga, psicóloga o psiquiatra, soy experta en sobrevivir al duelo y a una pérdida tan fuerte y dura.


Primero que nada, te quiero recordar que sin importar si es tu primer, tercer o milésimo Día de las Madres sin tu mamá, es totalmente normal sentir dolor, ansiedad y tristeza. Al final, es un día que nos lleva a recordarla y cuando vemos a los demás tan felices, celebrando con sus madres, es lógico que las extrañemos sin importar los años que han pasado.


¿Por qué te digo esto? Porque aún recuerdo el año anterior. Esperaba con ansias que este día pasara como cualquier otro, sin dolor, llanto, ni recuerdos. Por supuesto que no fue así y este año tampoco lo ha sido. Desde días antes mi cuerpo empieza a recordar la fecha y a hacerlo consciente; empieza la ansiedad, me pongo irritable y de la nada me encuentro llorando.

No, el paso de los años no desaparece todo el amor y afecto que compartiste con tu mamá, pero sí te vuelve más sensible, fuerte y compasiva hacía ti mismo y tus emociones. Aprendes a entender que es completamente normal y lógico sentirte así en este tipo de fechas y que, en ocasiones, tu inconsciente empieza a mandar señales antes de que tu consciente reaccione.

Pero hoy quiero ir más allá. Te quiero compartir ese rayito de esperanza que he encontrado con los años leyendo, platicando con expertos en el duelo y viviéndolo yo misma, porque estoy segura de que algo de todo esto, de alguna forma, te brindará un poco de paz.



Abrázalo a tu manera


Todas las familias tienen un ritual del Día de las Madres. Algunas van a misa, al evento de la escuela o simplemente se juntan para comer. Es algo muy lindo, pero si perdiste a tu mamá, tal vez es algo que ya no quieres hacer y eso está bien. Tómate tu tiempo para descubrir qué se siente bien, deja a un lado los compromisos por un rato, conecta contigo y con tus personas cercanas, y escucha qué es lo que necesitan para honrar a mamá.


En el caso de mi familia, mi hermana se rehusa a presentarse en el colegio porque se hace una misa con todas las mamás y para ella es demasiado doloroso. En mi caso, hasta ahora, felicitar a cualquier mamá es todo un duelo. No hace sentido en mi cabeza celebrar a otras cuando yo no tengo a quien festejar. Y está bien, no es necesario cumplir con todas las reglas de la sociedad estos días. Aprende a hacer lo que se siente bien y aquellas cosas que no, verás cómo la gente lo puede entender.

Hace unos años, mis hermanos, mi papá y yo festejamos el Día de las Madres de una forma no tradicional. Nos levantamos temprano, fuimos al mercado a comprar las flores favoritas de mi mamá y nos fuimos a nuestra casa de campo (el lugar favorito de mi mamá) a pasar el día. Parecía un día como cualquier otro en esa casa, pero las emociones de todos estaban a flor de piel. No fue un día "perfecto"; hubo gritos, peleas, llanto, risas, etc., pero fue justo lo que necesitábamos: compartir un espacio seguro los cuatro en presencia del árbol que plantamos en su honor.


Este año, ninguno de los cuatro quiere festejar el día. Nos gustaría que pasara desapercibido, pero nos toca ir a festejar a mi abuela materna (la última que nos queda), porque para ella es muy importante y nosotros estamos emocionalmente listos para sobrevivirlo un rato. La familia aún no lo entiende; para ellos sigue siendo un día de festejo para mis tías y abuela. No comprenden el dolor que implica ir a festejar a otras mamás cuando la tuya ya no esta, pero nos tenemos a los cuatro para cualquier cosa y, fuera de la convivencia familiar, en mi casa se cuentan chistes, anécdotas de mi mamá y nos reímos de nuestro propio dolor.

Cada familia es diferente y cada quien tiene su forma de lidiar con el duelo. Estoy segura de que cada quien encontrará la forma perfecta para festejar, honrar o simplemente sobrevivir a este día. El único consejo que te pudo dar es que aprendas a escucharte y te apoyes de esas personas que tanto te quieren.


Encuentra tu superpoder


Desde que perdí a mi mamá, me he dado cuenta de que todos aquellos